La Posada es el asador de Valldemossa. Aunque el pueblo está lleno de buena cocina, nosotros somos el restaurante construido en torno a la parrilla —el fuego de leña— donde cada pieza se termina a la brasa y llega a la mesa en su mejor momento. La diferencia se nota en el primer bocado.
A la brasa de leña
Asar bien no es complicado, pero sí exigente. Cocinamos sobre fuego de leña para que el calor esté vivo: sella la carne por fuera, conserva los jugos y deja esa nota inconfundible de humo. Las carnes reposan antes de servirse; el pescado va entero y sale justo antes de llegar a usted. Nada se acelera y nada se esconde bajo salsas pesadas: el fuego hace el trabajo.
Nuestras especialidades
- Chuletas de cordero lechal — tierno cordero mallorquín, el favorito de la casa, jugoso y a la brasa.
- Entrecot de vaca premium — una pieza generosa y bien infiltrada para el amante de la carne.
- Solomillo de cordero — la parte más delicada del cordero, a la brasa, sin artificios.
- Dorada a la brasa — para la mesa que también quiere mar; servida con ensalada fresca.
- Gambas al ajillo y entrantes — para empezar, mientras el fuego llega a la mesa.
Consulte la lista completa, con precios, en nuestra carta.
Producto local, vinos mallorquines
Nos apoyamos en la isla para lo que servimos —producto fresco de Mallorca y cordero local cuando la temporada lo permite— y ofrecemos una cuidada selección de vinos mallorquines pensados para acompañar la carne a la brasa. Pregunte a nuestro equipo y le guiarán hasta la copa adecuada para su corte.
Una parrilla con vistas
La parrilla se encuentra en el Palacio del Rey Sancho, uno de los edificios más emblemáticos de Valldemossa, y se abre a una terraza con vistas a la Serra de Tramuntana. Pocos lugares permiten comer cordero a la brasa con una sierra Patrimonio de la Humanidad delante — descubra nuestra terraza o simplemente reserve mesa.
Una brasa para cada ocasión
La parrilla brilla tanto en lo íntimo como en lo multitudinario. Al caer la tarde, una mesa para dos junto al fuego se convierte en una cena romántica al atardecer sobre la Tramuntana. Y cuando son muchos a la mesa, montamos un festín a la brasa con menús pensados para grupos y celebraciones: cordero, vaca y pescado para compartir, con vinos de la isla.